¡¡¡BIENVENIDOS!!!!

Queremos dar la Bienvenida a nuestro Blog "del derecho y del revés" que surge a partir del trabajo realizado en Derechos Humanos y Ciudadanía.

En éste queremos expresar el valor del ser humano, su dignidad y sus derechos tan propios y tan sagrados, pero muchas veces olvidados, omitidos o negados.

Aquí encontrarán artículos, reflexiones, opiniones, noticias, videos, música, entrevistas, encuestas, y demás relacionados con este tema que tanto nos interesa, nos preocupa y nos interpela.

Es nuestro deseo que sea del agrado y provecho de todos para la construcción de una tierra más justa y más fraterna.

1* Año Economía y Naturales
Instituto Inmaculada Concepción
Mostrando entradas con la etiqueta familia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta familia. Mostrar todas las entradas

08 octubre 2008

“Papá, ya no soy un nene”

Relación entre los jóvenes y sus respectivos padres.

¿Qué características tienen los padres de hoy? ¿Son respetados por sus hijos? Depende de ellos que sus hijos obtengan buenos valores para afrontar lo que la vida les impone, por eso deben estudiar con cuidado las decisiones que toman sobre ellos y el grado de libertad que les dan.


Rebelarse contra los padres durante la adolescencia se considera normal, sin embargo, cuando esa conducta persiste y hay alto grado de agresividad es indispensable poner las cartas sobre la mesa.

Es importante considerar que la adolescencia inicia entre los 10 y 14 años, y continúa hasta los 19 ó 21, y es un periodo en el que preocupan infinidad de cosas en el adolescente y en los padres también. Además, es común que el joven luche por ser independiente y evite la constante protección de sus padres, situación que normalmente lleva a discusiones.

“Cuando las peleas entre padres e hijos son repetidas e interviene la violencia es muy probable que ello responda al tipo de comunicación que se desarrolla la familia desde la infancia. Por ejemplo, si los progenitores tienden a ser violentos o expresan emociones impulsivamente, los niños aprenden a ser como ellos, y cuando llegan a la adolescencia de seguro actuarán de la misma manera” explica en una entrevista exclusiva para diario El Pensador la doctora Guadalupe Cabreras, Psicoterapeuta y especialista en conductas adolescentes.

Hay que considerar que los chicos quieren ser libres para tomar sus propias decisiones, por ejemplo, acerca de la ropa que deben vestir, tipo de música que escucharán o carrera laboral que deseen seguir. A decir de la psicoterapeuta, lo anterior es completamente normal, "pero hay papás que no desean ver que sus hijos crezcan ni que actúen por sí mismos, quieren imponer sus ideas y desvalorizan las de los jóvenes".


De acuerdo con diversos estudios y observaciones, se han definido cuatro formas de ser padre: autoritaria, permisiva, rechazante y/o democrática.

El papá autoritario se caracteriza por ser muy demandante y poco responsable, lo que significa que le exige al hijo que obedezca sin cuestionar la orden que está dando, aunque tiende a no comprender las necesidades del chico. Esta imposición desalienta el desarrollo emocional del muchacho, ya que de alguna manera le da a entender que su opinión no vale; la frase usada con mayor frecuencia cuando el chico habla es: "Vos te callas, acá mando yo y haces lo que yo digo".

Por otro lado, el padre permisivo tiene la virtud de considerar las necesidades emocionales de sus hijos, sin embargo, no les exige nada y es muy temeroso, al grado de decir: "Como no quiero pelear con mi hijo, mejor me callo", pues no desea que su descendiente se moleste, lo que incluso lo lleva a tolerar que lo maltrate cuando hay visitas en casa.

El papá rechazante es aquel que se desentiende de su hijo, no ejerce ninguna supervisión y lo deja hacer las cosas a su voluntad; el mensaje que le transmite es: "Hacé lo que quieras, a mi no me importa", lo cual ocasiona que el joven se sienta desvalorizado. Por ejemplo, el chico puede llegar contento por haber sido abanderado en su escuela y la respuesta de su padre podría ser: “Andá a contarle a tu madre, que no me dejas ver la televisión”

En cualquiera de los casos antes citados es frecuente que se críen hijos con baja autoestima, escasa confianza, temor, malhumor, agresividad y, muchas veces, para tapar el malestar en que viven son propensos a consumir drogas, vivir su sexualidad en forma irresponsable y fracasar en la escuela.

Ahora bien, la contraparte está representada por el padre democrático, cuya actitud es cariñosa, firme, no impone reglas, sino las sugiere, y hace entender a su hijo por qué se establecen; en este caso el niño se siente respetado, pues no hay desvalorización del muchacho, sino acuerdos entre él y su padre.


Nicolás R, Rocío R, Micaela R, Emilia B